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25 de febrero de 2015

Indolente

Hace tiempo no me pierdo en los senderos
de tus sombras absurdas,
ni recuerdo el sabor de tus besos, tu sexo, tus dudas.
Prisionero de un recuerdo especiado
que aún pago con creces.
Guardo cierto rencor oxidado solo en viernes y trece.

Soy consciente
de que esto no es amor
Inconsciente
amante del dolor.
Indolente
en la contradicción.

Son tus ojos
azules que habito en noches de tormenta,
el oxigeno del que respiro cuando todo me aterra.
En tus manos alcancé la caricia
que he soñado cien veces.
Cenicienta,  ni esa calabaza hará que no te sueñe.

Soy consciente
de que esto no es amor
Inconsciente
amante del dolor
Indolente
en la contradicción.

Soy sincero y me callo la boca
para no herir verdades
y levanto mi copa y brindo
por tus vanidades.
Soy la sombra perdida en tu adiós
de eso ya me lamento
en tus ojos azules hallé tu disfraz 
ibas vestida de cuervo.

Soy consciente
de que esto no es amor
Inconsciente
amante del dolor
Indolente
en la contradicción.



9 de abril de 2014

Mi reloj

Ya vez
caí en el error,
mis pies no tocan el suelo.
El cielo es encantador
con esmeraldas de fuego.
Ahora ya no importa,
voy por la ciudad
donde el calor,
va fundiendo neuronas
a las ordenes de algún dios.
Aprendí
y jugué al amor
en casas para el delirio,
mi trofeo fue el resplandor
que me invitó a los vicios.
Mis venas no soportan
otra intromisión
¿y qué hago yo?
las hundo en la agonía
de no saber ni quien soy.
Ya vez
caí en el error,
mis manos no son el sitio
en el que busca tu dolor
sustento de polvos blancos.
Ahora ya no importa,
busco en la ciudad 
otra razón
y a ver si así las horas
abandonan mi reloj.

21 de diciembre de 2012

Me entrego a tu juego

Llegas a mi
envuelta en deseo
y puedo sentir
que empiezas el juego
tu maldito juego
que me hace sangrar.
No puedo mirar
tus ojos son fuego
me dejo quemar
y ardo por dentro
incendias mi cuerpo
y yo sin tu aliento
no sé respirar.
En la tempestad
de ángeles muertos
te veo bailar
conozco el secreto
que esconde tu cuerpo
y empiezo a temblar.
Mi humanidad
sucumbe a tu juego
me entrego 
y comprendo
que me haces volar.

20 de diciembre de 2012

Morir en ti.

Siento el sudor
que recorre mi cuerpo
cuando estoy en ti,
eres el secreto
que ansío.
No existe dolor,
en ti mi final
se encuentra tan lejos,
eres tan real
que me estremezco.
Un ángel perfecto,
el elixir.
Puedo morir
dentro de tu cuerpo
y me haces revivir
cuando en secreto
vuelves a por mi.
Puedo morir
y en cambio no muero,
puedo y no quiero,
déjame estar aquí
sudando sin tiempo.
Sé que a ti
tus labios de fuego
te piden que estés aquí
jugando en mi cuerpo.
Resistir,
y amarte en el tiempo,
puede que tenga fin,
pero no lo pretendo,
quiero morir en ti,
dentro de tu cuerpo,
dentro de tu cuerpo,
dentro de tu cuerpo,
y así...
por fin ser eterno.






21 de noviembre de 2012

Condenada suerte

Condenada suerte
navegas alegre
por mi pecera mental.
Mi nariz urgente
aspira de tu vientre
un gramo de realidad.
Mis demonios ya se van,
me abandonan en el bar
donde las mujeres
clavan su tridente
en mi pobre humanidad.
Circo de papeles,
cuchara caliente,
por mis venas fluirás
hasta que yo cierre
mis ojos que beben
sorbos de calamidad.
Circo de mi tempestad,
cabaret irracional...
donde nace siempre
el animal imberbe
que cuestiona mi moral.